CROQUIS DE LOCALIZACION

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miércoles, 18 de septiembre de 2013

TAMBUCO, NUCLEO POBLACIONAL PREHISPANICO

TAMBUCO ES UN NUCLEO POBLACIONAL ORIGINARIO PREHISPANICO, DEL CUAL SE CONSERVAN VESTIGIOS ARQUELOGICOS, LA FOTO TOMADA DE FACEBOOK MUESTRA UNA ROCA DE GRANDES DIMENSIONES GRAVADA CON FIGURA DE UN ANIMAL QUE SE CONSERVA EN UNA ESCUELA.
EL  VOCABLO TAMBUCO HACE REFERENCIA AL SONIDO FESTIVO DE LOS TAMBORES UTILIZADOS POR LOS NEGROS QUE HABITABAN EN ESTA POBLACION Y TRABAJABAN DESCARGANDO LOS BARCOS QUE ATRACABAN EN ESTA AREA DE LA BAHIA DE SANTA LUCIA.



EL TAMBUCO PREHISPANICO

Tomado del Libro: Los pobladores prehispánicos de Acapulco. Proyecto arqueológico Renacimiento. De: Martha Eugenia Cabrera Guerrero. INAH, México, 1990.

La bahía de Acapulco tiene dos entradas: La primera recibe el nombre de "Boca Chica", que está entre la Isla de "La Roqueta" y tierra firme.

En las cercanías de Acapulco hay dos islas, la mayor de ellas es la de "La Roqueta", que puede aparecer bajo el nombre de "San José" (Plano de Acapulco levantado en 1778. Archivo General de la Nación. Ramo "Californias". Vol. 8, citado por Alessio, 1979.) o de los "Chinos" (Peter Gerhard, 1960: 43.) en la cartografía antigua. Esta se localiza hacia la parte occidental de la ciudad frente a la playa "Caleta", cuenta con una superficie de 1. 16 km2 y rebasa los 100 m de altura.

A dicha isla la conforman elementos del complejo geológico Xolapa y granitos cretácicos de batolido de granulación media a fina, con vegetación nativa de selva baja perennifolia. La isla de "La Roqueta" actualmente es una reserva ecológica. En las leyendas del puerto, la isla siempre se asocia a los piratas que asediaron la Nao de Manila, por ser lugar ideal para que éstos escondieran sus valiosos tesoros. La otra isla, de menor extensión localizada al norte de "La Roqueta", es conocida como "El Morro", y cuenta con una altura de 16 metros.

... la zona sísmica del país tiene a Acapulco casi en su centro con movimientos tectónicos que cubren amplias áreas y periodos de oscilación prolongados, al punto que a esta región sólo la supera Chile y la Columbia Británica en cuanto a intensidad sísmica. Incluso se ha llegado a ubicar uno de los epicentros cerca de la isla de la Roqueta... Estos movimientos telúricos deben atribuirse a la inestabilidad de la región en cuyas cercanías se producen fenómenos de subducción en el contacto entre la placa Cocos y la placa Norteamericana, siendo uno de sus resultados, la aparición de la fosa abisal de Acapulco, que tiene una profundidad superior a los 5 000 m… (Campodonico, 1981 44-45.)

El primer investigador que se interesó en conocer la arqueología prehispánica de Acapulco fue Gordon Ekholm (Ekholm, Gordon. Ceramic Stratigraphy at Acapulco, Guerrero. IV Mesa Redonda: El Occidente de México, pp. 95-104, SMA, México, 1948), quien hacia 1939 hizo un reconocimiento por los alrededores del puerto y reportó cuatro sitios arqueológicos: El Conchero, Las Bajas, Hornos y Tambuco. En uno de ellos, Tambuco, efectuó algunas exploraciones.

El material de superficie observado por Ekholm en el Sitio El Conchero, lo relaciona con el del sitio Tambuco.

El sitio Hornos, y el de Tambuco, se asentaron a la orilla de la bahía de Acapulco. Hornos se extendió desde la playa del mismo nombre hasta el actual parque Papagayo. Según la descripción de Ekholm, en este sitio existió una gran plataforma de tierra de "varios cientos de metros" y tres o cuatro de altura. En la superficie de la plataforma encontró alineamientos de piedra y abundante material cerámico parecido al de Tambuco. Para Ekholm, Hornos fue un sitio de vivienda elevado.

Para Tambuco, Ekholm nos proporciona una descripción muy superficial del asentamiento. Señala que observó numerosos alineamientos de piedra sobre plataformas bajas. En el recorrido que efectué en el sitio, por los materiales arqueológicos de superficie, si bien es cierto sumamente escasos, pude observar que el sitio se extendía desde la playa El Encanto, localizada en la orilla suroeste de la bahía de Acapulco hasta llegar a la playa de Caleta, pasando por parte del cerro de Tambuco. En este cerro y cercanas a una escuela agropecuaria, todavía se pueden admirar dos rocas con petrograbados; una de ellas tiene grabado un felino y abajo de este diseño se aprecian una serie de 28 puntos; junto a este diseño, existe otra roca de forma rectangular en donde el diseño central está muy erosionado, quedando solamente una serie de puntos que circundaban el diseño actualmente erosionado. En la orilla de la playa Caleta, localizamos otras rocas grabadas. Una de ellas, golpeada por el oleaje marino, representa una serie de barras; la otra, que da la cara hacia un restaurant, muestra varias series de barras con puntos asociados al grabado de una ave marina.


Los sondeos estratigráficos efectuados por Ekholm en el sitio de Tambuco, consistieron en un pozo y dos trincheras que se hicieron a la orilla de la playa El Encanto. Estas exploraciones le permitieron a Ekholm establecer una secuencia cerámica dividida en dos grandes periodos: Tambuco temprano y Tambuco tardío, que abarcan una temporalidad equiparable con el Preclásico y Clásico mesoamericanos (1 200 a. C.-750 d. C.). El primer periodo se caracterizó por el predominio de una cerámica roja de formas muy similares a las reportadas para el Preclásico medio y superior en la cuenca de México (fases Zacatenco y Ticomán) y el segundo por la aparición de los tipos cerámicos Acapulco café y Acapulco pasta fina, los cuales mostraron clara similitud con las cerámicas clásicas de la antigua ciudad de Teotihuacán (Cerámica Tambuco inciso).

Sitio Tambuco. El sitio reportado por G. Ekholm en 1939, localizado en el cerro Tambuco y la playa Caleta, ha sido invadido por instalaciones hoteleras y casas, por lo que sólo se conservan los restos ubicados en los pocos predios baldíos que se orientan hacia la avenida Costera Miguel Alemán.

En una visita en 1990 observamos aún alineamientos de antiguas terrazas habitacionales, así como algunas piedras con pozuelos que actualmente ya no existen por la construcción de varios edificios de condominios.

Cabrera reportó para este sitio (1990: 29-30) dos rocas con petrograbados que aún subsisten y representan a un felino y unos numerales localizados en la Escuela de Ecología Marina de la Universidad Autónoma de Guerrero.

Las posibilidades de supervivencia de este sitio son pocas, por lo que se recomienda su difusión a través de la investigación arqueológica, además de considerar la posibilidad de conservar los vestigios aún reconocibles.

Sitio Boca Chica.- Este sitio se localiza en el extremo suroeste de la playa Caletilla. En el límite suroeste de la playa, junto al hotel Boca Chica, se encuentra un apilamiento de rocas de granito en las que es posible observar un total de 10 petrograbados que presentan diseños de puntos y barras, la representación de una serpiente y un pez estilizado.

Destaca un gigantesco diseño de puntos y barras que circunda toda una roca cuya parte norte se encuentra dentro del hotel Boca Chica semejando un gran registro calendárico. En la cara noroeste se grabó además la representación de un animal que podría tratarse de un ave (vid. Manzanilla, 1996).

Como ya se mencionó, frente a la playa Caleta, en la falda sur del cerro se encontraban hasta hace unos años los últimos vestigios habitacionales del sitio reportado por Ekholm en 1948, donde destacaba una piedra de aproximadamente 2. 40 m de largo por dos metros de grosor con 18 pozuelos de 20 por 12 cm en promedio.

El estado de conservación del sitio es en general bueno y podría ser visitado, si existiera una guía escrita de los petrograbados y se evitara el uso del lugar como basurero y sanitario, situación que se agrava los fines de semana, en que aumenta la afluencia a esta playa.

Durante el formativo tardío, fase Rin y Et, la población se incrementa. Los sitios de Puerto Marqués, Zanja y Coyuca de Benítez continúan su desarrollo, comienza la actividad en Tambuco, San Jerónimo, La Sabana (en forma incipiente) y probablemente El Conchero, Las Bajas, Hornos, El recreativo e Infonavit. Estos últimos cinco sitios, los hemos propuesto para su inicio en este periodo por la presencia de la cerámica Acapulco rojo, pero su cronología exacta la desconocemos.

Según la información cerámica, existe un aislamiento en la región: Se produce casi únicamente la cerámica Acapulco rojo, cuya forma diagnóstica para esté periodo son las ollas e.1, las cuales desaparecen para el Clásico. El resto de las formas presentes desde este periodo continúan sin cambio alguno a lo largo de la secuencia. Los otros tipos cerámicos son el Tambuco inciso y el Sabana negro, que en comparación con el Acapulco rojo, se presentan en forma muy modesta.

Algunos de los petrograbados aparecen asociados con fuentes de agua, ya sea a la orilla del mar y cercanos a la desembocadura de un arroyo como los de Puerto Marqués y Tambuco o a nacimientos de agua como en La Sabana, Palma Sola y El Alacrán (foto 17) (Este petrograbado conocido localmente como El Alacrán, se encuentra en la colonia El Jardín, aislado y asociado a un manantial y un arroyo intermitente.).

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